Del corredor de élite al popular.

Para hablar de esta última carrera deberíamos retroceder hasta el mes de Septiembre, más concretamente al día 12. Día en el que  a Cortés no se le ocurre otra cosa que regalarme por mi cumpleaños la inscripción a la carrera de los 10km Divina Pastora de Valencia. Tenía por delante dos meses para entrenar y conseguir el reto que me habían marcado bajar de 50 minutos. Pero claro que no era yo la única que corría sino que aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid Alberto y Cortes ya tenían un nuevo objetivo a corto plazo.

El pasado 26 de Noviembre, alrededor de las 14:00 salíamos rumbo a Valencia desde Madrid, horas antes desde Cartagena ya lo habían hecho nuestros compañeros y amigos Alberto y Cristina. Por delante el primer objetivo de la temporada. Una vez hospedados en el hotel tocaba el paseo de rigor para estirar las piernas después del viaje y aprovechamos para ir a la feria del corredor y así recoger nuestros dorsales. Con el dorsal en la mano y tras mucho batallar con la organización para que nos acomodasen en el cajón de salida adecuado nos reunimos para cenar y comentar los últimos entrenamientos y hablar de la carrera. Mientras los chicos hablaban de bajar de 32 minutos  y hacían la quiniela sobre el puesto en el que cruzarían la línea de meta. Cristina y yo hablábamos de mi objetivo, este más popular,  el de bajar de 48 minutos y el que me había impuesto mi entrenador personal Cortés.

Amanece para nosotros a eso de las 06:45 a.m., ya es 27 de Noviembre, por fin es el gran día. Después de desayunar, preparar la mochila y revisar que no se nos olvida nada salimos para el circuito. Conforme nos vamos acercando a las inmediaciones ya se empieza a notar el gran ambiente en el que iba a transcurrir la carrera.  Llegaba el momento de calentar y menos mal que tenemos a la mejor y más simpática utillera y fotógrafa, Cristina (novia de Alberto y que se escapo por poco de acompañarme en la carrera). Tras el calentamiento nos reunimos todos de nuevo en el punto de salida para cambiar de zapatillas y ponernos la ropa de competir. Una vez listos cada uno va a su cajón de salida Cortés y Alberto al azul perteneciente a la élite y yo al amarillo, a este cajón lo podríamos denominar “el intermedio”. Mientras esperaba la salida miraba a mi alrededor  y me parecía espectacular la cantidad de gente que había congregada tanto para la maratón como para los 10 km. Durante esa espera pude descubrir cosas novedosas para mí , ya que pude ver a personas enfundadas en bolsas de basura a la espera de que diesen la salida, y lo primero que pensé es que irían a correr disfrazados, y no fue hasta el final de la carrera cuando me enteré que lo hacían para no enfriarse en la espera.

Ya con el crono listo se da la salida y de repente se empiezan a escuchar los fuegos artificiales, lo que me hace recordar que estoy en la ciudad de las fallas, es en ese momento cuando noto que se me ponen los pelos de punta de la emoción. Pero era hora de centrarse en la carrera y buscar mi ritmo para no sufrir desde el kilometro 1. Los kilómetros iban pasando y hasta el paso por el km 5 fue fácil. Una vez pasado el ecuador de la prueba fue  cuando pensé que era hora de sufrir y darlo todo. Un poco antes del Km 7 miro el crono  y marcaba 32minutos, es  en ese momento  cuando se me viene a la cabeza mi chico Cortes y Alberto, pienso en cómo les habrá ido  y si habrían conseguido su objetivo. Pero tengo que seguir pensando en mi carrera y  en llegar a meta por debajo de esos 48 minutos.

Una vez divisado el cartel de los 9km el primer pensamiento que se me viene a la cabeza es el de “venga Raquel que esto ya está hecho”. Al fondo el arco de meta, la pasarela azul y gente que te animaba a volar encima de ella, conforme me voy acercando a la meta veo el crono y es entonces cuando una sonrisa se dibuja en mi cara al ver 46:16 y pensar en que había cumplido mi objetivo con creces. Paso la línea de meta y corro a buscar a mis compis para preguntarles que tal les había ido. Cortes me dice 31:40 y le pregunto ¿y Alberto? 31:23. Alberto estaba en una nube y su cara no mostraba cansancio sino felicidad. Pero lo mejor estaba por llegar, ya que el C.D Runtriton Decathlon Region de Murcia se proclamó campeón de la I Edición de los 10Km Divina Pastora  Valencia.

Recogido el trofeo, era la hora de contar las batallitas de la carrera y la verdad es que me sorprende como se ve la carrera a ritmo de 3:10 el kilometro y a ritmo de 4:35. Mientras que yo había disfrutado de la música de los grupos de rock al pasar y de los pitufos que animaban la carrera, los chicos no habían visto nada de eso. Mientras yo disfrutaba de correr rodeada de gente  a la que engancharme para llegar antes a meta, ellos solo pensaban en que cada vez iban más rápido y ninguno de los atletas que formaban el grupo de cabeza se descolgaba. Mientras que Cortés decía que iba haciendo “la goma” y que al coger la cuesta abajo se suicido y todavía tenía por delante 500 metros, yo pensaba en la emoción y la alegría que había sentido en esos últimos 500metros. Mientras que Alberto decía que se había encontrado de lujo en toda la carrera, Cortés decía que Alberto había sido muy valiente estando al frente del grupo en todo momento y que él no se había encontrado nada cómodo.
Pero en definitiva, si hay que destacar algo del fin de semana es que por encima de esa lucha constante, las ganas y el empeño de cada entrenamiento o competición  queda  la gran amistad que hay entre 2 grandes campeones como son Alberto González  y  Jose Manuel Cortés. Pero no nos podemos olvidar de toda esa gente que también tienen un poquito de culpa de que todos estos objetivos se cumplan: Cristina, Yiky y a nuestras familias y amigos un beso y a por el PRÓXIMO.

2 comentarios:

José Ramón dijo...

ha sido una grata sorpresa el saber que dispones también de un Blog. Para mi a partir de hoy será página a visitar y a tenerla en cuenta entre mis favoritos en mi Blog.
Un fuerte abrazo y te deseo todo lo mejor en tus competiciones.

http://cicloindoorpersonaltrainer.blogspot.com/

M. Zamorano dijo...

Enhorabuena a todos! Me ha gustado mucho leer vuestras experiencias y saber que os va tan bien. A seguir así. Un abrazo.

M.Zamorano